Tremendo fin de semana

Menudo finde se marcaron estos colegas! Encima era puente —con festivo el sábado y el lunes— así que tenían tres días perfectos para liarla bien… y vaya si lo hicieron.

SÁBADO – Ferrata de Benalauría (con el “jefazo” Lolo)
Arrancaron fuerte. Lolo, como buen mandamás del grupo, los puso a trepar por la ferrata de Benalauría sin piedad. Entre puentes colgantes, pasos aéreos y algún que otro grito de “¡no mires abajo!”, todos acabaron con los brazos temblando pero con una sonrisa que no se les quitaba ni queriendo.

DOMINGO – Senderismo a la Cabeza de Tunio (Gigante de Piedra)
El plan del domingo parecía tranquilo… parecía. La subida tenía sus buenas cuestas, pero las vistas desde arriba compensaron de sobra. Allí se quedaron un buen rato, haciéndose fotos, picando algo y comentando lo del día anterior como si fueran alpinistas de élite. El camino de vuelta, entre risas y bromas, se hizo hasta corto.

LUNES – Ferrata del Caimán (con la gaditana Vanesa)
Para cerrar el puente, tocó ferrata de nuevo, esta vez la del Caimán. Vanesa, con su arte gaditano y su capacidad para tranquilizar a cualquiera, los guió por cada tramo como si fuese un paseo… aunque más de uno tuvo que respirar hondo en algún paso estrecho. Eso sí, al final todos fliparon con el recorrido y con lo bien que lo pasaron.

En resumen: un puente épico, lleno de aventura, risas, paisajes brutales y anécdotas que les van a servir para vacilar durante meses. ¡Fin de semana redondo!